KISET® Classic: el nuevo coagulante de Caglificio Clerici entre tradición e innovación
El mercado mundial del queso está experimentando un fuerte crecimiento: cada año se producen casi 30 millones de toneladas, con […]
El cuajo de cordero es un ingrediente fundamental en la producción de quesos tradicionales, apreciado por su capacidad de aportar una textura y un sabor únicos a los productos lácteos. Pero ¿qué hace que el cuajo de cordero sea tan especial y cuáles son las tipologías disponibles para quienes desean utilizarlo en su producción?
El cuajo de cordero es una mezcla que se obtiene del cuarto estómago de los corderos, llamado abomaso, y que contiene de forma natural enzimas como la quimosina y la pepsina. Estas enzimas son responsables de la escisión de la caseína en la leche, un proceso que conduce a la formación de la cuajada, fundamental para la producción de cualquier queso. En la práctica, el cuajo de cordero es el catalizador que permite que la leche se convierta en queso, aportándole su consistencia y estructura.
Uno de los aspectos más interesantes del cuajo de cordero es su capacidad de aportar a los quesos un sabor y una textura distintivos. La presencia de lipasas, enzimas que descomponen los lípidos, es una característica única de este tipo de cuajo y contribuye al toque picante y al sabor intenso de algunos quesos, como el pecorino sardo y el romano, que requieren el uso de cuajo de cordero según el pliego de condiciones DOP.
La principal diferencia entre estos tipos de cuajo reside en el grado de picante y de intensidad que aportan al queso. El cuajo de cordero es más fuerte y picante, el de ternero es más delicado y suave, mientras que el de cabrito se sitúa en un punto intermedio entre ambos. Estos factores, junto con la técnica de elaboración y la maduración, son fundamentales para obtener quesos con perfiles aromáticos distintivos.
Cuando se habla de cuajo de cordero, es importante distinguir entre las diferentes tipologías disponibles, cada una con sus propias especificidades y usos.
Cuajo en pasta: se obtiene de los cuajaréos (caglioli) de cordero, en cuyo interior hay de forma natural un componente de leche coagulada. Estos se salan y se colocan en recipientes perforados donde tiene lugar la deshidratación, antes de ser molidos hasta obtener una pasta. Este tipo de cuajo es rico en quimosina, pepsina y lipasas, aportando al queso un sabor marcado y una textura más consistente. El cuajo en pasta es muy apreciado en las queserías que siguen métodos de producción tradicionales y se utiliza para quesos de sabor más intenso y picante.
Cuajo en pasta tradicional: requiere una filtración mediante gasa en el momento de su uso, pero es ideal para quienes quieren mantener una elaboración artesanal.
Cuajo en pasta soluble: una versión más práctica, en la que se han extraído los tejidos biológicos, haciendo que el uso en quesería sea más sencillo y menos laborioso.
Cuajo líquido: el cuajo líquido también se produce a partir de los cuajaréos, que se vacían de su contenido y posteriormente se someten a un proceso de congelación, trituración y filtración que hace que el producto sea más fácil de usar. A diferencia del cuajo en pasta, el cuajo líquido no contiene lipasas, perdiendo el componente que aporta el picante, pero manteniendo intacta su capacidad coagulante.
Caglificio Clerici ofrece una amplia gama de cuajo de cordero, en diferentes formatos, para satisfacer las necesidades de todo tipo de producción quesera, tanto artesanal como industrial. Estas son las opciones disponibles:
Cuajo líquido: el cuajo líquido de cordero Clerici está disponible en envases de 1 kg (pouches), 11 kg y 23 kg (bidones), lo que lo hace adecuado para distintas escalas de producción. Este formato es ideal para quienes buscan un producto fácil de dosificar y utilizar de forma eficiente, sin comprometer la calidad.
Cuajo en pasta tradicional: disponible en tarros de 1 kg, hasta cubos de 5, 10 y 30 kg. El cuajo en pasta es ideal para quienes desean mantenerse fieles a la tradición en la elaboración de quesos. Requiere una filtración manual durante su uso, pero permite obtener quesos de sabor más intenso y característico.
Cuajo en pasta soluble: esta versión más práctica está disponible en formatos que van desde 1 kg hasta cubos de 5, 10 y 30 kg. El cuajo en pasta soluble es perfecto para quienes desean simplificar los procesos productivos, manteniendo a la vez una alta calidad del producto final.
Cada producto se somete a pruebas y controles rigurosos para garantizar que cumple las especificaciones químicas y cualitativas, ofreciendo una solución segura y fiable para las queserías que quieren mantener la tradición, pero con la mirada puesta en la eficiencia.
Caglificio Clerici representa una de las excelencias italianas en la producción de cuajo, uniendo una larga tradición quesera con una búsqueda constante de innovación. Con un amplio surtido de formatos y tipologías de cuajo, la empresa ofrece soluciones adecuadas tanto para pequeños productores artesanales como para grandes realidades industriales. La calidad de sus productos refleja el compromiso de garantizar la máxima eficiencia y el respeto por las tradiciones queseras, permitiendo a las queserías obtener quesos de altísima calidad, manteniendo al mismo tiempo el vínculo con las raíces de la cultura gastronómica italiana.
Con Caglificio Clerici, elegir cuajo de cordero significa hacer una elección de calidad y practicidad y de respeto por la excelencia de nuestro patrimonio culinario.